*Traducción: te mereces a un muy buen chico...
Frase que por dos razones me sigue como esas cabezas flotantes de películas de fantasmas. Primero porque me obsesioné con la canción de Kate Nash (la del video de abajo), justo esa misma canción, en la que sus amigos tan buenos son que después que el chico la desilusionó completamente, ellos ya sabían que no era tan bueno que digamos (¿por qué no dijeron nada?, porque para eso son los amigos para que te dejen estrellarte contra la pared tu sola). Y la segunda razón que por las últimas semanas una muy amiga mía, Karen, me ha estado diciendo que quiere que yo sea feliz, que debo de encontrar a alguien que me trate bien y que me quiera como soy -sí, con todos mis transtornos, locuras, brotes suicidas (que ya disminuyeron, pero me refiero a los que estoy a punto que me atropelle algún carro o algo así, tampoco tanto), y cambios bruscos de humor. Un poco difícil, pero bueno vale la pena guardar la esperanza.
Lo que sucede es que ella quiere que salga y que vaya por ahí en búsqueda del quien podría ser (tipo niña de 5 años) mi príncipe azul. Pero es que esa no es mi principal meta, no me despierto pensando que me pongo para verme más atractiva para un chico en especial, y no salgo a la calle pensando que el chico con el que me tropiece sea "EL CHICO". Solo hago mis cosas, si conosco gente, bien pues, pero no voy a ir de cacería tampoco...
Pero ahora con este tema del enamorado y todo eso, me hace pensar en que cuando uno está en una relación la típica es que por los menos en las chicas, excluyéndome obviamente, se produce esto de la celebración de los "aniversarios" -osea solo cumplen un mes y ya les llaman aniversarios, no se pasen pues!- y este festejo conlleva a la interminable tortura de romperte la cabeza pensando qué le vas a regalar a tu "osito" (hasta escribirlo se siente raro). En el caso de mi amiga, era también yo quien tenía que pensar. La mayor manía que tenía ella era comprar regalos todos los meses, osea nada que ver pues! mucho gastas, por último salgan a comer o a conversar. Así que optó por lo que yo le dije, si tanto le gusta festejar esas fechas pues que solo sea el primer mes, el tercero, el sexto, el año, el siguiente año; claro si llega hasta ahí. Por fin, su obsesión terminó, porque a las finales una relación no debe depender de cuántos regalos das o recibes o cuán costosos son, sino de llevarse bien y estar bien entre ellos, aunque claro no digo que un regalo de vez en cuando no sea malo, total lo regalado no se rechaza, jaja.
Así que mejor reconsideren porque quieren una relación: porque quieren al chico o simplemente les gusta recibir regalos y que cuando salen, todo lo paga él. Lo cual a mí no me gusta mucho que digamos, no hay que ser conchudos pues, está bien que sean enamorados pero por último dividan la cuenta, no les cuesta nada. De repente una de ustedes les gusta pedir lo más caro y el chico tiene que resignarse a pagarles el antojo. Si las invita está bien, pero de repente ustedes puedan invitar la próxima. El hecho que me paguen una comida o me inviten algo a mi, no sé por qué me incomoda un poco, así que prefiero simplemente pagar lo que como o compro o lo que sea. Después el pobre va a terminar más misio que yo y ahí si no pues, porque ni pasaje para vernos va a tener.
No compliquen lo complicado. Traten de simplificarse, por qué se hacen rollos donde no los hay. Sin ragalos no se mueren, sin ir a ver la película romántica de estreno tampoco y sin comer ese bote enorme de canchita menos. Prioricen qué quieren: un chico que las quiera o las mantenga...
NO SEAN CONCHUDAS PUES!!!
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