domingo, 28 de noviembre de 2010

Renacer en el bar

     Jirón Ucayali 201 cruce con Carabaya, cerca de la Plaza Mayor. La fachada te puede desviar un poco, pero no hay que confundir, detrás de esas paredes gastadas por el tiempo te aguarda el recuerdo de una época elegante de antaño. Cruzando el lumbral te encuentras en una era muy diferente, puedes llegar a pensar que desentonas. Iluminando la entrada una gran araña rica en cristales y a tu izquierdas el bar Maury, el inicio de la historia.

     Hacer el ingreso te deja sin aliento, una habitación que nunca imaginaste ver en Lima. Sorprendente, exquisita, elegante. En la paredes, las fotografías de un pasado mejor, las pinturas, los afiches de corridas de toros, los muebles de caoba impecables, como si el lugar recién abriera sus puertas. Un bar al estilo inglés, donde sabes que te puedes sentar a leer, conversar o festejar sin disgregar con la esencia del bar.

     Es increíble como un lugar puede hablar por su propia historia, pero este la grita. Solo hace falta ver la colección de fotos en blanco y negro. Unas cuantas con un hermoso caballo de protagonista, otros de gente reunida.

     Vineras y tragos de distintos lugares y formas adornan la pared a espaldas del barman. Lo mejor que puedes hacer es sentarte en la barra, compartir esta experiencia y hablar con Eloy, quien ha trabajado aquí 49 años de su vida y lo sigue haciendo fielmente al servicio de la gente. Pide un pisco sour como se debe y él amablemente te contará de la receta y la historia desde sus comienzos.

     Te hablará de la vez que un caballo tomó pisco sour, de su gran amigo Belaunde Terry, e las escenas entre políticos que ha presenciado, de los innumerables periodistas de Perú y del mundo que le han pedido una fotografía. Es increíble escucharlo y aprender de él los comienzos y todo lo que tuvo que soportar l pasar los años, detrás de esa barra de caoba, lustrada tan cuidadosamente que puedes verte en ella.